Consecuencias
Las consecuencias psicológicas y físicas del acoso psicológico en el
trabajo sobre las personas afectadas son devastadoras.
Desde lo psicológico son comunes el estrés, la ansiedad y la
depresión.
En cuanto a las dolencias físicas, al bajar las defensas, aparecen
males a los que la víctima ya estaba predispuesta como problemas
dermatológicos, cardíacos, gastrointestinales o alérgicos.
Heinz Leymann, asegura que “el lugar de trabajo es el único campo de
batalla que queda donde las personas se pueden matar unas a otras sin
correr el riesgo de ser enjuiciadas”. Esta observación que puede
parecer exagerada, se revela ajustada a las estadísticas: en Suecia de
un 10 a un 15 por ciento de los suicidios está provocado por
situaciones de acoso psicológico en el trabajo.
La repetición continuada de estas conductas de acoso psicológico en el
trabajo sobre las personas diana o víctimas, puede ser el origen de
una
serie de alteraciones en su salud. Teniendo en cuenta la definición
que la O.M.S. hace de la salud (“bienestar físico, psíquico y social,
y no meramente ausencia de enfermedad”), estas consecuencias negativas
se pueden presentar en los distintos planos que la determinan.