Diagnóstico
Es lamentable el estado físico y
psicológico al que llegan muchas personas a Asociaciones de afectados
por acoso laboral o mobbing, por la sencilla razón que:
- 1º
No se podían estar imaginando que
esto les podría estar ocurriendo a ellos.
- 2º No darse cuenta que estaban
siendo manipulados para su eliminación del trabajo y de la vida.
Consecuencia: Cuando se dan cuenta del
Plan tendencioso en el que están siendo víctimas su capacidad física y
psicológica de reacción está tan mermada que en algunas, (muchas
ocasiones), lamentablemente, la solución es la de apartarse de un
"tren" que ya les ha arrollado.
Pero, sin entrar en estas visiones negativas,
y no importando en que momento nos demos cuenta que estamos siendo
víctimas, de un acoso laboral = mobbing = presión laboral tendenciosa,
comienza la fase de reacción:
La fase de reacción, que también
debería llamarse la fase de defensa o la fase de la dignidad. Es en la
que la víctima ha de procurar por todos los medios no acabar con los
pies por delante y buscar la solución, cualquiera que esta sea,
incluso, salir de la Empresa, con la suficiente dignidad como para
poder afrontar la siguiente etapa de la vida con salud (tanto física
como psicológica) lo menos mermada posible.
Para ello, existen gran cantidad de elementos
de justicia que nos pueden servir para defendernos.
- La Constitución
- El Estatuto de los trabajadores.
- El código Penal.
- La ley de prevención de riesgos laborales.
Y mecanismos personales, que aplicados pueden
salvarnos de una situación, que cuando menos la podíamos de considerar
catastrófica, visto desde la experiencia de las víctimas.
- Asociaciones de afectados.
- Abogados.
- Psiquiatras o Psicólogos sociales.
- sindicatos
- Empresa
- Dirección de Recursos humanos
- Inspector de trabajo
- Inspector médico
- Familia.
- Amigos.
- Compañeros de trabajo.
Lamentablemente, algunos de estos recursos,
según el estado en el que se encuentre la víctima se hacen en algunas
ocasiones inoperantes.
En este caso, y lo veremos en las siguientes
capítulos, lo importante es saber que somos víctimas, que debemos
dignificarnos y que el elemento a combatir es el hostigador, el
acosador, y en el último caso o en el primero, según se mire, la
propia empresa que no veló por nuestro salud.
Dicho esto, comencemos, las pruebas: |